junio 07, 2009

De vuelta al blanco

Para Malevich, el blanco, simboliza la nada. Pero la nada abre numerosos caminos a la reflexión y al análisis, nos abre a nosotros mismos. Llegar al blanco y a su seducción, permitir que nos envuelva y nos gobierne por su silencio, por su sensación de vacío, es desnudar nuestros sentidos, nuestras emociones y la totalidad de nuestra alma. En 1919 el pintor afirmaba: «el negro es el signo de la economía; el rojo, la señal de la revolución, y el blanco, la del movimiento puro».

*Tuve la suerte de ver el
«Blanco sobre blanco» en el Thyssen hace 10 años. Al acercarme al lienzo, y en contra de lo que dice el mismo autor, me dí cuenta que no es blanco. Lo recuerdo invadido de tonos ocres, unos que casi rozan el oro, y otros pistache y rojos. También hay naranjas, azules. No está vacío, sino desbordado por todos los colores.

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