mayo 25, 2009

Viaje

Estoy pensando en ti dentro de un tren
parado en la estación de una ciudad
en la que nunca estuve.
Una estación de andenes fatigados.
De difícil crepúsculo.
Cuando se acaba el tiempo
es tan desolador atreverse a soñar.

El tren arranca y cruza frente a unos edificios.
Detrás de una ventana iluminada
distingo el interior: es un instante
con la vaga sospecha de unas vidas.

Tampoco es mucho más lo que conozco
de lo que hemos llamado nuestro amor.

De Misteriosamente Feliz, de Joan Margarit*

*Lo acabo de descubrir, o más bien, me lo acaban de develar en forma de regalo de cumpleaños. Cuando me lo dio me dijo que le gustaba mucho saber qué regalarle a cada quien. Esta joya tenía mi nombre en la portada. Ahora lo leeré, desbrozaré, saborearé, sobaré, palparé, oleré, lloraré y, tal vez, entenderé.

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