noviembre 02, 2008

Me gustan las mañanas frías cuando la luz -esa que apenas calienta el cuerpo- se cuela entre las hojas vibrantes de los árboles. Me gusta ver parejas de la mano y perros felices con amos que parecen felices también. Ver a los viejos pasear despacio, pues -aunque pudieran andar de prisa-, han comprendido que el tiempo es de ellos. Me gusta ver cómo corren los niños, sobre todo los más pequeños, que más que correr, revolotean. Me gusta cómo huele la tierra húmeda, y la forma en la que los murmullos y las risas y los pájaros pasan a través del viento.

3 comentarios:

Guillermo Núñez dijo...

¡Hola Paloma! ¡Espero estés bien!

Mariló dijo...

Qué lindo! :)

andrea dijo...

qué ricas son las mañanas frías, y si llueve, mejor.