mayo 14, 2008

Azul

¡Mira qué flores, mira qué azul! Qué azul. Azul… Aunque el hombre jamás podrá igualar con pigmentos, polvos mágicos o tintas orientales este color enajenante, que tan perfecto solo puede brotar de la naturaleza, hay que ser justos y reconocernos (a la humanidad) que la palabra con la que se nombra este tono es preciosa. Azul… Al decir azul las letras fluyen ligeras, y terminan en espiral en la punta de la lengua. A veces me pregunto si el azul es hermoso por sí mismo, o por llamarse azul.

Nota al pie: La foto es un regalo de un gran fotógrafo de naturaleza.

3 comentarios:

Mariló dijo...

Qué preciosa foto! Me encanta!

Nunca había pensado en ello... Gracias por abrirme los ojos y los oídos.

Para mi el color y el nombre son bellos por igual!

José Ardaiz dijo...

Lo de grande lo dirás por el tamaño del fotográfo ¿no? ;-)
Un saludo,
pepe

Paloma dijo...

Claro que no Pepe! Lo de grande porque eres un grande! Y el tamaño será para que te quepa el corazon, que seguro que tambien es enorme.