abril 03, 2008

Abre

Como diría miss Marple, «la naturaleza humana es muy misteriosa». Todo lo que pasa nos va estructurando de las maneras más enredadas, avanzamos trazando un camino en forma de bucles, nudos y espirales. Todo nos marca, para bien o para mal. Muchas veces soltamos mecanismos de defensa como cualquier otro ser vivo: si algo parece que podría hacernos daño, nos camuflamos con la pared para despistar, o nos metemos en una coraza de caracol. Y nos quedamos cerrados en nosotros mismos bajo un candado impenetrable. Pero, ¿dónde encontrar la llave de la valentía?

4 comentarios:

Guhn dijo...
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Mariló dijo...

Es MUY triste q alguien se encierre en sí mismo y se acorace, porque las corazas nos protegen de lo que hace daño pero tampoco dejan entrar todo lo bueno... Ni la luz del sol, ni el aire, ni a nadie más… Y eso es MUUUY triste. No vale la pena.

¿La llave de la valentía? Pues ¿dónde la dejaste? Si eres muy valiente, y cuando quieres la sacas de no sé dónde…
Te quiero mucho!!!

Guhn dijo...
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Anónimo dijo...

chale