septiembre 27, 2007

Cobardía

Llevo días tratando de hablar a aeroméxico para agendar mi viaje de regreso. Y aún no me atrevo. Recé para que me dieran la visa, de verdad juré y perjuré que yo me regresaba sin titubeos porque soy una profesional y tengo un compromiso, y bla bla bla. Hoy de verdad estoy paralizada. Qué bien me conocen allá, que tanto insistieron en que yo tenía que volver pues mi vida ahora estaba con ellos. Y sé que cada minuto que tardo en marcar los defraudo, que los he defraudado las mil veces que he pensado que tengo que llamar, pero ni siquiera así consigo acercarme al teléfono.

Sé que cuando lo haga mi papá me dirá algo así como "vaya, ya era hora" aunque por dentro un puñal le desgarre todo el pecho. Me duele todo lo que volveré a perder. No ver la cara de mi hermano cuando sostenga a su bebé por primera vez, las risas con mi mentor, las tardes con mis abuelos, los abrazos y el olor de mi mamá, la tos, el cigarro, las discusiones y los consejos de mi papá. Me deshace. Mi país, su sol, mi gente, su sonrisa. Esa que te regalan porque les da la gana.

1 comentario:

Mariló dijo...

Te quiero mucho Palomina!!!!!