agosto 08, 2007

Malos sueños, malos días

Anoche no pude dormir casi nada. Traía el pecho hundido y los brazos acalambrados debido a ciertos problemas diplomáticos. Cuando por fin concilié el sueño, tuve miedo. De las puertas del clóset se asomaban unos monstruitos. Aunque en el sueño sabía que los monstruos no existen, me seguían dando miedo. Ya despierta lo que temo más que nada es en convertirme en uno de ellos. Estar encerrada en un armario esperando a que se duerma alguien para salir a atormentarle. Hay veces que uno se convierte en eso sin darse cuenta.



2 comentarios:

Rodrigo dijo...

No sabía que seguías escribiendo en estas cosas. Mantén ese vicio

Paloma dijo...

Claro Rodrigo, después de todo, aunque me hayan explusado de Sfumata, no te guardo rencor. jajajaja