junio 17, 2007

La Renata

Cuando caminamos por las calles de Coruña los días de viento, verdaderamente temo que se vaya volando entre las hojas. Desde que la vi, supe que cuando era más pequeña dormía en una caja de zapatos y vivía en una casa de muñecas. Se lo dije, y me explicó que sí, porque ella nació tres meses antes de lo esperado. Seguramente fue una grata sorpresa para sus padres ver por primera vez a esa niña de carita cuadrada y dos inmensas lunas de octubre.

Y todo siempre tiene un porqué. Sus ojos son tan grandes porque así puede leer más libros, pues es una lectora insaciable. -Paloma, cien euros por contarte “El duque en sus dominios”. Ahora resulta que también hay traficantes de historias.

A pesar de ser tan brillante, y saberlo, Renata tiene la humildad de decirme que cuando hable mal el castellano, la corrija. Pero nunca lo hago. Sería un crimen estropear la melodía de las palabras que suavemente fluyen al ritmo de bossanova.

Tampoco me atrevo a romper sus silencios. La melodía que más me gusta es la de sus silencios. Silencios de paz, nunca incómodos. Mientras calla, su mente está a miles de kilómetros de aquí, atravesando velozmente
la amazonia entre pájaros azules y guaraníes de ojos amarillos, pensando en qué habrá preparado su madre para comer, o cómo le habrá ido a su hermano en la escuela. Probablemente estará añorándolos, abrazándolos con el pensamiento, y pidiendo que estos vientos la lleven por un instante, a sus brazos.

1 comentario:

Salva dijo...

Bueno, en primer lugar quiero decir que para mi es un honor escribir este comentario en el blog de mi amiga Paloma, sin duda una chica que cada día me sorprende más, en segundo lugar, perdir perdón por escribir aquí porque no voy a estar a la altura de este blog lleno de articulos tan bonitos como este que Paloma dedica a su amiga Renata. Cuando leí este artículo me vino a la cabeza el concepto japonés "wabi-sabi" que no es otra cosa que la belleza de lo imperfecto, digo esto al hilo de si Paloma debe corregir o no a Renata cuando esta no habla bien el castellano. Desde aquí me uno a la causa. Renata, sigue hablando el castellano a ritmo de bossanova y no le tengas en cuanta a Paloma que no te corrija, pues una persona que escribe estas palabras sobre una amiga deja algo claro: tiene un corazon que no le cabe en el pecho. Yo quiero tener amigos como Paloma. Saludos desde Almería y perdón por la paranoia. Gracias.