junio 22, 2007

Amor apache

Son las 9 de la mañana. Él llega de “La Viga” con una gorra de lana negra, de pescador griego y la ropa impregnada con el olor del mar. Entra a la cocina, y llama a su mujer que apenas se está despertando. -¡Palo! Ven a ver lo que te compré.
Siempre le hace lo mismo. Ella baja corriendo las escaleras, atándose la bata mientras piensa en un perfume o una flor, y se encuentra al lado de la estufa 3 kilos de bacalao. Ella siempre hace la misma cara. Una cara de decepción con un tímido destello de alegría por verlo tan contento; su comida favorita es el bacalao, aunque a ella no le gusta nada.
-¡Ay Rufito! ¿Y dóde voy a guardar todo eso?
-Pues lo haces a la bilbaína y lo congelamos. Y le das una parte a tu “mamacita” que le encanta. Siempre me chirría ese último comentario, porque mi abuela y él llevan una relación suegra–yerno bastante tensa, pero con ese comentario se congracia por la friega que va a suponer todo el proceso del bacalao para mi pobre madre.

Entro a la cocina. Ella está cortando rodajas de cebolla y él ya está desalándolo. -¡Ay Rufo pero es que se tiene que desalar por 48 horas! Hoy va a estar asqueroso. -Tu confía en mi. Dice mi papá mientras prueba una hebra que ya desaló a la fuerza abajo del grifo de agua caliente.
-Pueba. Se acerca mi mamá, abre la boca y él empieza a hacerle fintas. Ella se ríe. Él le dice que cierre la boca cuando lo vea (por lo guapo que es).
Cuando bajo a poner la mesa, la cocina se ha convertido en una batalla campal. Están en medio de una guerra de trapazos húmedos, y ella siempre pierde. Arde horrible. Los cariños de mi papá son de “amor apache”.

Recuerdo un día que mi mamá me decía toda acongojada:
-Es que ya no me quiere, hace mucho que no me muerde. Hoy yo daría lo que fuera por una mordida de mi papá. De esas que te dejan todos los dientes marcados. De esas que odiaba cuando era chica. Ahora, a veces, me muerdo el brazo, para no sentirlo tan lejos.

2 comentarios:

Paloma dijo...

¡Precioso, precioso!, nos encantó a los dos, nos hemos reído a lo bestia. Aunque no reconoce lo de las mordidas, que tú y yo sabemos muy bien...
Gracias, mil gracias por el recuerdo.
Tu moder.

Salva dijo...

Palomita supongo que te habrán dicho muchas veces lo mucho que te pareces a tu madre...por lo menos a mi me lo parece. El artículo? muy bonito. Espero ansioso el próximo.