enero 31, 2007

Mis hermanos

Cuando era niña tenía una relación bastante deplorable con mis hermanos. Sobre todo con Rafa. Todo el día me molestaba, y yo siempre buscaba la forma de picarlo, porque al final a el era a quien le tocaban los regaños. La verdad era una niña bastante odiosa, pero gracias a Dios nació María y derrocó la monarquía que ejercía sobre mi papá. Con Rodrigo la relación no era tan mala, porque él siempre fue más tranquilo y lo admiraba muchísimo. Cuando empezaron a salir a las discotecas, a veces me llevaban con toda su bola de amigos y me la pasaba increíble, incluso aunque no dejaran que se acercara nadie a hablarme, porque si a algún valiente se le ocurría, llegaba en un segundo cualquiera de los de la palomilla a interrogarlo. Si me levantaba para ir a dar una vuelta por la discoteca, Rafael me preguntaba que a dónde iba y yo siempre le decía que al baño. -Ahorita vamos, espérate a que a me den ganas de ir a mi también. Yo me frustraba. Ahora sé que lo hacía para protegerme. Nunca nos decíamos lo mucho que nos queremos. Pero ahora, al estar tan lejos, he descubierto el lado cursi del bando rudo de la casa.

3 comentarios:

Paloma dijo...

Muñequita, siempre te estoy abrazando.
Pienso mucho en tí.
Te quiero.
Tu J

Mariló dijo...

Hace mucho que no checaba tu blog... Qué bueno que por fin escribes algo!! La foto está increíble! Y qué te puedo decir? Que me parece que la escritora será otra...
Un beso!

Rafael dijo...

te voy a cobrar regalias