octubre 01, 2006

Adios, adios

En una semana y media me voy a vivir a España. No lo puedo creer. Miss misery ya no es una canción que tenga sentido en mi repertorio. El blanco sobre blanco es un recuerdo difuso. Me he subido en un barco que no se bien a donde va, pero seguramente hará un viaje espectacular. He pasado por una temporada difícil. Hace dos meses pensé que me iba a derrumbar. Me pasó una de esas cosas que sólo a Carla Estrada se le ocurriría para su telenovela de las 9:00; pero extrañamente me vino muy bien. Incluso lo agradezco. Al fin pude cortar de tajo mis lastres, y no sangraron. Es increíble que de una traición puedan aflorar cosas tan maravillosas. Tuve que sublimarlo. No me quedó de otra. Ahora al tener frente un horizonte tan luminoso y abierto, trato de no pensar en el Karma. Pero cada quien acaba recibiendo lo que merece. Es todo.

1 comentario:

Sofía Chapa dijo...

Antes que nada, aunque no me contestes por ningún medio, yo tengo la seguridad que tu viaje será más que espectacular y nada me hará más feliz en la vida, porque lo mereces más que nadie. Yo no puedo dejar de pensar en el Karma, es por lo que estoy tratando de restructurar mi vida y aunque no se puede echar el tiempo atrás quiero tumbar todo lo que he mal construido y empezar mi casita desde cero. Espero que algún día aceptes visitarme en ese humilde pero sano hogar.