noviembre 18, 2005

Yo conozco...


Yo conozco la impotencia
de nuestra vana lucha,
de cuerpos que quieren morir
del fuego que nunca se apaga.

Sé de ninfas suicidas,
de fusiles sin flores.
Yo sé de la impotencia,
del fuego que nos abrasa,
de aquellas rosas que se marchitan.

De gritar y no ser oido
de la inutilidad que nos ha colmado.
Sé que en mi algo se apaga,
que entro en el tiempo de números
que ya mi sangre no coagula.

Yo conozco la impotencia
de las lágrimas sobre el rocío.
Y grito. Grito al ver los oídos que se pudren.
Grito al ver las caras de asombro.
Y lloro... en mi soledad lloro.

5 comentarios:

Garcín Altoalcázar dijo...

¡Cuán llena de pasión tu poesía!
¡Enhorabuena!

Demian Frederick dijo...

Hermoso... Es tuyo?

Topo Universitario dijo...

Podrías señalar en algún lugar que el poema no es tuyo, sino de Ángel Rodríguez Díaz. Se puede escuchar la voz del propio poeta en el disco 'Poetas andaluces' del grupo Aguaviva.

Anónimo dijo...

El autor fue Ángel Rodríguez Díaz. Murió antes de cumplir los 17 años.

Paloma dijo...

Rodríguez Díaz, de Poetas Andaluces de Ahora. Perdón por no citar al autor antes, pero evidentemente no pretendía hacer pasar por mío un poema de este nivel.