julio 21, 2009

Fragilidad

Desde la lágrima donde vive tu ausencia
la intimidad del viento del norte va llevándose
un recuerdo hacia el mar y, con violencia,
vuelca las mesas en el bar sin nadie.

Queda la angustia como una presencia:
siete años sin ti en estos lugares
-los de siempre- crearon esta épica
que tiene únicamente un personaje,

un dolor puro con el que, sonriente,
un día llegaré a morir de pena.
Mucho tiempo traté de imaginar

que sólo estabas lejos. Hoy lo vuelvo a intentar.
Mientras tomo un café, voy puliendo este sueño
como el viento el enorme azul del mar.

julio 02, 2009

Cosas en común

Habernos conocido
un otoño en un tren que iba vacío;
La radiante, aunque cruel
promesa del deseo.
La cicatriz de la melancolía
y el viejo afecto con el que entendemos
los motivos del lobo.
La luna que acompaña al tren nocturno
Barcelona-París.
Un cuchillo de luz para los crímenes
que por amor debemos cometer.
Nuestra maldita e inocente suerte.
La voz del mar, que siempre te dirá
dónde estoy, porque es nuestro confidente.
Los poemas, que son cartas anónimas
escritas desde donde no imaginas
a la misma muchacha que un otoño
conocí en aquel tren que iba vacío.

Joan Margarit

junio 27, 2009

La imagen de su cara

«Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara»

J.L.B.

junio 26, 2009

Amor y supervivencia


Destruido ya el pasado, no cesamos
de intentar reconstruirlo, igual que un caserón.

Pero hoy allí no vive nadie.

No queda ni siquiera la liturgia

que hay de madrugada en la autopista.

Comprendo poco ya de aquellos días.

Quedan los resultados. Duros en ocasiones.

El afecto, una casa de muñecas,

llegaron a ocultar tu soledad.

Heridas feas bajo vendas blancas.

Camino bajo lunas impecables

de tu niñez y siento un orden

de cuentos para cuando te dormías.

Pienso en la dignidad de aquella niña
que dejaba a su hermana -la más débil-
su lugar de princesa. No hay errores que puedan,

sin que nos demos cuenta, llegar hasta tan lejos
como los cometidos con la infancia.

Si no supiera qué amor eres
ni tú supieras qué amor soy,
habríamos perdido nuestra estrella.
Aunque ignoro desde hace muchos años

tus miedos y esperanzas cuando estás

sola en alguna habitación de hotel.

Aunque nunca sabré cuál de mis rostros

escogerás un día al recordarme,

he sentido de pronto que tú y yo, sin caricias,

hemos sobrevivido a un abandono.

Joan Margarit

junio 22, 2009

Tardes del Río

Era en verano, cuando
las tardes se prolongan
más allá del ardiente
imperio de los tábanos.

La vida entonces era
misteriosa y sencilla:
inmenso olor a heno,
borrosas campanadas,

vacas quietas, el agrio
grito del arrendajo,
algún camión subiendo
hacia Pontecaldelas...

Allí el verdor fugaz
del agua bajo el arco
de inmemoriales robles
me reveló un secreto.

Y otro -que era la cifra
de mi existir- aquellas
sombras de mariposas
que cruzaban el río.


*El poema es de Miguel D´Ors
*El subrayado es de Don Paco
*La foto es mía (me hubiera encantado ver y contar lo mismo cuando me topé con este puente, o haber tenido la sensibilidad suficiente para subrayar lo subrayado cuando leí este poema)

junio 07, 2009

De vuelta al blanco

Para Malevich, el blanco, simboliza la nada. Pero la nada abre numerosos caminos a la reflexión y al análisis, nos abre a nosotros mismos. Llegar al blanco y a su seducción, permitir que nos envuelva y nos gobierne por su silencio, por su sensación de vacío, es desnudar nuestros sentidos, nuestras emociones y la totalidad de nuestra alma. En 1919 el pintor afirmaba: «el negro es el signo de la economía; el rojo, la señal de la revolución, y el blanco, la del movimiento puro».

*Tuve la suerte de ver el
«Blanco sobre blanco» en el Thyssen hace 10 años. Al acercarme al lienzo, y en contra de lo que dice el mismo autor, me dí cuenta que no es blanco. Lo recuerdo invadido de tonos ocres, unos que casi rozan el oro, y otros pistache y rojos. También hay naranjas, azules. No está vacío, sino desbordado por todos los colores.

mayo 28, 2009

No creo en más infierno que tu ausencia


A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.

No concibe mi alma mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.

Que ningún juez, declare mi inocencia,
porque, en este proceso a largo plazo,
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez, declare mi inocencia.

mayo 25, 2009

Viaje

Estoy pensando en ti dentro de un tren
parado en la estación de una ciudad
en la que nunca estuve.
Una estación de andenes fatigados.
De difícil crepúsculo.
Cuando se acaba el tiempo
es tan desolador atreverse a soñar.

El tren arranca y cruza frente a unos edificios.
Detrás de una ventana iluminada
distingo el interior: es un instante
con la vaga sospecha de unas vidas.

Tampoco es mucho más lo que conozco
de lo que hemos llamado nuestro amor.

De Misteriosamente Feliz, de Joan Margarit*

*Lo acabo de descubrir, o más bien, me lo acaban de develar en forma de regalo de cumpleaños. Cuando me lo dio me dijo que le gustaba mucho saber qué regalarle a cada quien. Esta joya tenía mi nombre en la portada. Ahora lo leeré, desbrozaré, saborearé, sobaré, palparé, oleré, lloraré y, tal vez, entenderé.

marzo 12, 2009

Dar

Pero en medio de este mar, aparece alguien. Alguien que te escucha horas y horas. Que te da su tiempo entre tazas de té. El mejor regalo es dar tiempo. Una mano que se tiende y te levanta la cara para que puedas ver un cielo lleno luz en colores que creías que no existían... O alguien más, que a pesar de todo, abre una ventana desde el otro lado del mar y te hace caras para que sueltes una carcajada, y, que sin saberlo, te ha alegrado el día tanto, que esta semana haya valido la pena.

marzo 11, 2009

La brisa del mundo

Piensa de mí lo que quieras / aunque no me quieras / te doy mi bendición // Ando por calles desiertas / y escucho en silencio / la brisa del mundo // He descubierto un agujero / perfecto para mí / donde puedo soñar despierto / donde puedo cantar ... / la-ra-la-ra-la ... / No, no voy a ir / a esas fiestas que dais / ahí os quedáis / ahí os quedáis // No, y no es que no pueda / es que no quiero / me quedo a escuchar / la brisa del mar.



* La brisa del mundo, de Travolta

marzo 10, 2009

A la deriva

Estar a la deriva, a la deriva de la nada. A veces es una membrana diáfana, casi intangible que tiende a desmaterializarse justo en el instante que intenta palparse. Es la deriva, y la nada. Esperar siempre sin saber qué se espera, pero siempre a la espera.

Una vez hice un largo viaje, pero aunque regresé, no pude volver. A veces me arrepiento. Otras veces pienso que quizás nunca estuve en ninguna parte. Aún sigo siendo una emigrante que extiende una mano al vacío, en medio de un mar de gente. No estoy en ninguna parte.

Sólo tienes lo que das



Sólo en tus ojos el color / sólo en tus manos el calor... // Y es que nada puede ser mejor / que vivir al día y con amor / por si fuera tarde, mi vida // Sólo en tus labios el color / son esos momentos de ilusión // Y es que nada puede ser mejor / que vivir al día y con amor / no quiero perderte, mi vida // Y si nada puede ser mejor / cómo es que en tu vida no hay amor / no lo entiendo // Debe ser el aire / y tal vez el agua azul marina / azul marina // Cada vez que lloro tú te vas / y me dejas solo, qué más da / el por qué lo haces tú sabrás / sólo veo en ti la soledad / duerme con dulzura, mi niña // Y si no pudieras descansar / cuéntame que yo sabré escuchar / lo que quieras // Debe ser el aire / y tal vez el agua.

Sólo tienes lo que das, de La Buena Vida

febrero 27, 2009

Despedida

Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo...
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.

Jorge Luis Borges

diciembre 13, 2008

Ahora que

Ahora que tengo un alma que no tenía ... ahora que suenan palmas por alegrías ... ahora que está tan sola la soledad ... ahora que está tan lejos el olvido ... ahora que sin saber hemos sabido querernos como es debido sin querernos todavía ...

*De «Ahora que» de Joaquín Sabina

diciembre 08, 2008

Poco a poco

En la madrugada me despertó el frío. Se coló tímidamente por la ventana y se me instaló en los huesos. Empecé a dar vueltas. La noche anterior tampoco dormí. La anterior tampoco. Perdí la cuenta de las noches que llevo dando vueltas en la cama y en mis pensamientos en busca de una solución. Una respuesta lógica a problemas lógicos. Al fracasar, paso a respuestas ilógicas. Pero después de tantas noches entendí que hay cuestiones que no tienen arreglo. Es triste. Anoche se hizo añicos la película rosa a través de la que veo al mundo. Duele mirar cómo todo se va a la mierda, poco a poco. Poco a poco. En cámara lenta, mientras uno está ahí, helado, y sin poder meter las manos...